septiembre 27, 2011

REDIL ©

¿Alguna vez te ha pasado? Repites tanto una palabra hasta que ésta pierde su significado:

Lápiz – lápiz – lápiz – lápizlá – pizlá – pizlá – pizlá – pizlápiz – lá…  – piz… – lá… – pizla…

¡Pow! En un repentino golpe, frente a ti mismo el concepto de “lápiz” se esfuma de tu mente y en su lugar sólo queda un par de sílabas tan significativas como “a-gu-gu-da-da”. Puede ser cualquier palabra: biología, mamut, esternocleidomastoideo*, cocina, reporte o suegros; la que quieras.  A veces ni siquiera es necesario repetir la palabra hasta el cansancio; simplemente la dices, te detienes un instante a pensar en ella  y ¡bingo!

Toda palabra tiene una acepción particular –alguien dice “mesa”  y los demás comprendemos que se refiere justo a una mesa y no a un elefante, por ejemplo-, así que más que perder su significado, hay un momento de lucidez en que los sonidos que representan la idea de “lápiz” –por seguir en la misma línea- se rebelan absurdos y aleatorios. ¿De dónde surgió esa palabra? ¿Y por qué esa y no otra?

Si juntamos a un inglés, un chino  y un cubano –ninguno sabe el idioma del otro- y llega un hispanoparlante diciendo “lápiz”, sólo uno de los tres primeros entenderá de inmediato los sonidos para asociarlos con su respectiva idea. Pero si el recién llegado se limita a poner un lápiz sobre la mesa, entonces el inglés, el chino y el cubano comprenderán el concepto y cada uno lo expresará con sus propias voces; y cada uno se maravillará escuchando el absurdo y complejo gruñido empleado por sus compañeros para nombrar al sencillo objeto.

¿Pero cómo nacen las palabras? Conforme la sociedad se transforma van surgiendo actividades, ideas y objetos que necesitan nuevas voces que los identifiquen. Como lo “nuevo” es resultado de la transformación de algo ya existente, nada más sencillo que recurrir a los vocablos que ya definen a ese “algo” previo y también modificarlos o combinarlos para nombrar  el novedoso resultado. De ahí surgen acrónimos, palabras compuestas, vocablos adoptados de otras lenguas y qué sé yo. 

Por ejemplo, “Internet” –que con tanto gusto y provecho usamos en español- es un acrónimo de “international network”; en algunas regiones será La internet en referencia al género de su traducción al español (La red internacional) y en otras será El internet sencillamente porque a la mayoría de los hablantes el vocablo “les suena” a masculino.

Habrá palabras como “nanotecnología”, que según el diccionario significa “tecnología que emplea instrumentos y elementos muy pequeños (a escala de una milmillonésima de milímetro), principalmente para la fabricación de biochips y nuevos materiales”,  que tienen su origen en voces de las lenguas clásicas: nano, tecnos y logia. De acuerdo, pero a los clásicos la palabra no les fue dada, ¿de dónde sacaron sus propias voces? ¿A qué predecesores recurrieron para formar sus palabras?

Hasta el día de hoy no me ha tocado leer, escuchar o ver algún reportaje o investigación respecto al origen de la Palabra; por supuesto que debe existir información al respecto –en todo caso ahí están los filólogos para aprender y conocer a través de ellos-. Pero no me refiero a orígenes recientes como el nombre de la península de Yucatán, que según entiendo fue la respuesta (Yak-ak-tan o algo así) de un aborigen a la pregunta “Disculpe vuestra merced, ¿podéis decidnos el nombre de estás tierras?”. Se supone que el nativo contestó “no te entiendo” (yak-ak-tan) a los curiosos españoles. Yucatán, hermoso nombre –irónico tal vez- para llamar a la tierra donde tuvieron contacto por primera vez dos culturas distintas que no se entendían entre si.

Hablo de vocablos como nano (pequeño),  átomo (indivisible) o fobia (miedo), que tienen sus raíces en Roma o en Grecia; o como Guadalupe que viene del árabe (punto extra al que me sepa decir cuál es su significado); o voces de alguna otra lengua o cultura milenaria (nombren su favorita). Aún en Mesopotamia –cuna de la civilización más antigua de que se tenga noticia, si la memoria no me falla-, las palabras empleadas entre el Tigris y el Éufrates debieron provenir de algún lado; si la civilización no surgió de la generación espontánea, tampoco el lenguaje.  Me gusta creer que al principio las palabras sólo fueron sonidos guturales (elaborados “agu-gu-da-das”) u onomatopeyas que se fueron imponiendo por usos, costumbres y hasta por la fuerza  entre los primeros homínidos. Me imagino a un grupo de aquellos sentados en círculo, señalando una piedra;  el más voluble, llamémoslo Pancho, repite hasta el cansancio “gra, gra” tratando de comunicarles su idea, pero el tipo que tiene enfrente, Pepe, niega con la cabeza y señalando la misma piedra dice “org, org, org”. Pancho, que literalmente ya no se anda por las ramas, coge la piedra, se la avienta con saña a Pepe y grita con furia “¡GRA!”. Listo, asunto zanjado: al ver a Pepe inconsciente y con sangre en la cabeza, los demás están de acuerdo en que el objeto lanzado a Pepe es una “gra”. ¿Por qué “gra”? Quizá Pancho no podía pronunciar “org” y en su frustración prefirió imponer el más fácil “gra” antes que rebelar su incapacidad. Nunca lo sabremos.

De entonces a la fecha hemos avanzado un buen trecho, y qué bueno que así sea porque discutir el nombre de una piedra es fácil pero ¿cómo zanjar el asunto sobre el género de la palabra “internet” si no es algo que le puedas aventar al otro? Quizá Pancho usaría la computadora como arma mientras Pepe se defendería con el ordenador. Y por favor reconozcan que el (la) pequeño(a) troglodita que aún vive en ustedes se imagino a ambos blandiendo una PC como moderno y literal garrote. Y luego se preguntan por qué el mundo está como está…     


*Esternocleidomastoideo es un músculo del cuello, un poco más grande que su nombre. Para más información busca en Wikipedia® o, si eres de esos raros que prefiere el contacto humano, pregunta con algún conocido que sepa de medicina, fisioterapia o alguna otra área afín.



septiembre 09, 2011

Soundtrack Personal ©


Recientemente en twitter, facebook y hasta en el periódico me ha tocado ver temas relacionados al "soundtrack". Ustedes saben, la lista de canciones que forman la banda sonora de una película -cualquier película. Hace algunos días, leyendo en el muro de un amigo, el inigualable R2D2 -tan estrambótico como el original- se me ocurrió, y se lo comenté, que sería buena idea crear el soundtrack personal: esa lista de canciones que ha sido parte de la banda sonora de  la propia vida, la mía en este caso.

Por supuesto que en la vida son muchísimas canciones las que de un modo u otro se han quedado grabadas en la memoria, mucho más de las 15 ó 20 que componen el "CD con el soundtrack original de la película _____________ " (anoten el nombre de su película favorita sobre la línea en blanco); así que esta lista es enunciativa mas no limitativa -esta parte suena a un contrato de servicios- de la música que esta "ligada a [mis] recuerdos". Aunque la última frase parece comercial de "El Fonógrafo" (entiéndase "nostalgia", tal vez), lo cierto es que se trata de música, canciones que despiertan en mí todo tipo de recuerdos.

Fueron las primeras 20 que vinieron a mi memoria, por algo será. Por cierto, aquí definitivamente falta una canción cuyo nombre jamás he averiguado, jamás he sabido qué grupo la canta y ni siquiera sé a qué género pertenece; sólo puedo decir que es en inglés. Esa canción me entró por los ojos, en la década de los 90´s vi dos o tres veces el video:  una guapa mujer cuya historia toda -según recuerdo- se desarrollaba bajo el agua. Mucho azul y reflejos de luz además de un sinfin de burbujas. En el video, bajo el agua se columpiaba -sí, en un columpio- y vestía al estilo, imagino, de Scarlett O´hara (protagonista de "Lo que el Viento se Llevó"). Definitivamente, rastrear esa canción es tarea digna para R2D2, melómano de tiempo completo, rockero aficionado, gran amigo y jarocho comprometido con la vida y con su gente (Negro, te aseguro que no son guayabazos; así me salieron las palabras y así las dejo).

¿Qué recuerdos o sensaciones despiertan en mí? Ese ya es otro cantar...

Ojalá que las disfruten tanto como yo al recordar los buenos, malos, chuscos e inesperados momentos que tiene la vida, le dirían a Mariana.

Las enlisto en orden alfabético:

1.-  Beautiful That Way, Noa.
2.-  Because of You, Kelly Clarkson.
3.-  Billy don't be a Hero, Bo Donaldson.
4.-  Can´t Take my Eyes Off You, MUSE (muy moderna versión, pero la cantan bien).
5.-  El Pitufo y los Indios, El Gran Libro de Los Juegos Pitufos (¿Qué?  Hace una vida me gustaban mucho).
6.-  Detenedla Ya, Emmanuel.
7.-  I Don't Wanna Miss A Thing, Aerosmith. 
8.-  Ingrata, Café Tacuba, la "ley" (no, no el grupo, sino que son la... ¡ay! bueno, olvídenlo). 
9.-  Joyride, Roxette.
10.- La Calandría, Pedro Infante* (me encanta como cantaba este personaje)
11.- La Vida es un Carnaval, Celia Cru; digo Celia Cru, quiero decir Celia Cru. Bueno, ya: Celia Cruz.
12.- Maldita Primavera, Yuri, con mención especial (yo juraba decía "vaca lechera" por "pasa ligera").
13.- One, Metallica.
14.- Parchis, Parchis.
15.- So Happy Together, The Turttles.
16.- Stand By Me, Ben E. King. 
17.- Tun, tun, tun, tun, caminar Introducción a Remi, genial caricatura que muchos recordaran.
18.- Winds of Change, Scorpions.
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19.- Without You, Nilsson.
20.- Yo, Pedro Infante.

*Por cierto, alguna vez vi y no la compré en ese momento (cómo me arrepiento) una colección de CD´s con todas las canciones de Pedro Infante. Luego regresé a la tienda, la que es parte de mi vida, pero ya tenían descontinuado el producto. Si se quieren poner guapos ya saben por dónde van los tiros, jajaja.


  

agosto 18, 2011

Premio con Ternura


Todavía no entiendo muy bien las reglas de la blogósfera, ese sitio donde los diferentes bloggeros coincidimos y estamos más o menos al pendiente de otros bloggeros con sus propios y muy particulares intereses.

La mayoría tenemos  una lista de blogs que seguimos. Y dicha lista se actualiza sola conforme cada autor (bloggero) sube nuevas entradas (posts) en su sitio. La mía, mi lista, la pueden ver en la columna derecha hasta el final, por si alguno quiere explorar otros pensamientos ("En mis ratos de ocio leo:").

Te encuentras un montón de personas con opiniones de todo tipo, lo mejor es que hay tanta variedad que te sirve para recordar justo eso: que todos somos diferentes y que es en esa diferencia donde está la riqueza.

Hace tiempo, de una amiga bloggera (de momento ausente en este mundo virtual), recibí mi primer premio. Hoy recibo el segundo premio (segundo sólo en el orden cronológico) de otra amiga bloggera: Sor Cecilia y ¡directamente desde Calatayud! ¡Al otro lado del Atlántico! ¡Genial! ¿no lo creen?

Según escribe Sor Cecilia, este es con motivo de sus 60 años. Toda una vida. Desde aqui un abrazo para ella.


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agosto 05, 2011

¿Y CÓMO ESTÁ TU PAPÁ? ©

Cuando era pequeño, en casa de mi abuelo me gustaba leer su periódico a escondidas, los sábados y domingos temprano por la mañana.

La costumbre -el rito- en su casa era, todos los días, recoger el periódico que el repartidor metía por debajo de la puerta y dejarlo sobre la mesa de la cocina (una clara contradicción a la regla de "no subas las cosas del suelo a la mesa"), ahí, sin hojearlo para no estropear su perfecto doblado de aparador antes de que lo leyera el señor de la casa (el de los cielos qué).

Una vez que mi abuelo llegaba a la mesa ¡le servían su almuerzo mientras leía su periódico! -otra violación a las reglas de la casa: "A la hora de comer, comes; nada de jugar, leer ni nada. Comes y se acabó". ¿De que privilegios gozaba aquel hombre que podía hacer lo que le viniera en gana sin recibir ni un reproche? ¡Y además le facilitaban todo lo necesario para cumplir sus caprichos!, aunque ello significara romper unas cuantas reglas. Regla tácita era no tocar el periódico antes de que lo viera él y todo mundo la respetaba, incluso mis tíos, que para todo lo demás no tenían empacho en contrariarle.

En los periódicos, aunque los dobles con sumo cuidado siempre se nota cuando alguien ya lo leyó. Y mi abuelo se enojaba. Hasta que llegué yo. Justo ahora que lo platico, creo que por eso empecé a leer el periódico: a ver si por imitación se me pegaba algo de esas libertades tan naturales para mí abuelo. Y supongo que algo se me quedó porque fui el único que podía leer "antes".

Cuando descubrió que yo era el que "estropeaba" su periódico ya sólo hacia como que se enojaba. Así que yo me esforzaba en dejárselo como "nuevo" para evitarle el "disgusto". Y lo leía a hurtadillas: sólo tenía el tiempo justo entre el momento que llegaba el periódico (los fines de semana no llegaba tan temprano) y la hora en que bajaba a almorzar. Cuando oía sus pasos resonar en la escalera sólo tenía segundos para doblar el periódico, colocar las secciones en orden y huir como alma que lleva el diablo de su lugar (a la hora del almuerzo su sitio era el único en la mesa con espacio suficiente para leer el periódico). Como el tiempo era siempre corto, aprendí a leer sólo las editoriales: parecían resumir la información más importante, además de que me parecían más cálidas y amenas que la fría información de las notas.

Hasta hoy conservo esa costumbre (la de leer  editoriales, que hace años mi abuelo ya no es en este mundo). Leo los comentarios de casi todas las secciones (deportes casi no me llaman) y mucho me gustan aquellas que de costumbre, o de vez en cuando, hablan de todo y nada, que hablan de cosas tan mundanas como la vida misma. Tienen un cierto encanto que me atrapa.

Después de un tiempo, algunos empezaron a hojear el periódico "antes" confiados en que era yo la coartada perfecta, pero mi abuelo descubría cuando alguien más y no yo leía su periódico y entonces si protestaba. Nadie se defendía echándole en cara que a mi no me armaba tanta bronca. Varios terminaron leyendo bajo mi amparo, pidiéndome alguna sección que yo no estuviera usando, que cuando bajara el abuelo me dejaban a mí todo el enredo. Al menos así lo tengo en la memoria, ojalá alguno de los más grandes me corrobore lo que así recuerdo. He de preguntar...

Mi abuelo. Alguna vez hasta le tuve mucho miedo y eso que sólo lo vi caminar borracho hasta su cuarto; me dio miedo porque ahí lo supe humano y no el dios que lo creía yo, ahora lo sé. Alguna vez, pretextando cansancio, se sentó en el parque mientras mi mamá iba a pagar al banco y cuando ella se perdió de vista se puso a llorar en soledad la muerte de su compañera, mi abuela, años atrás, su enfermedad (la de mi abuelo) y sólo Dios y la vecina (amiga de la familia de toda la vida quien por suerte pasaba por ahí) saben de qué más.

Muchas otras cosas recuerdo de él pero hoy que -para escribir un correo comentando sobre otro tema- recordé la anécdota de marras caigo en cuenta de que esa farsa que armamos los dos en torno a su periódico tan sólo fue otra forma de demostrarme su amor.


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Y compruebo una vez más por que en la familia (familia donde los bisnietos de los primos de los tíos abuelos son cosa común, es decir, familia grande) cuando alguien me veía preguntaba de inmediato "¿Y cómo está tu papá?" por saber qué era de mi abuelo. Porque en la práctica lo era.

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julio 21, 2011

PIDE TU MUESTRA GRATIS ©

¿Han visto el comercial ese de "pide tu muestra gratis"? ¿el de la pasta de dientes?
Para obtener la dichosa muestra tienes que invitar al menos a 2 amigos en Facebook® (FB) (publicidad viral) y los 5 que más amigos inviten "podrán ganar una pantalla 3D de plasma" (incentivo).

Hay 350 mil muestras gratis (si eres de los primeros 250 mil te incluyen más chuchulucos gratis), por lo tanto, la promoción está pensada para igual número de personas. Pongamos que cada una invita a 10 amigos mínimo (para participar basta con 2 invitaciones, pero a  más amigos mas posibilidades de ganar la pantalla); serán 3.5 millones de impactos para el dentrífico. Nada despreciable.

Nada despreciable porque la publicidad será leida por la mayoría de esos 3.5 millones de consumidores y será leída porque la información les llegó directamente de alguien a quien conocen en persona.

Estamos tan bombardeados por todo tipo de publicidad que la mayoría nos hemos vuelto hasta cierto punto inmunes y simplemente ya no prestamos atención; por ello es que la publicidad recurre al ingenio para hacer presente al producto o servicio en turno, aunque algunos publicistas recurren al tamborazo limpio (a más ruido mejor). Contactar al consumidor mediante sus amigos es como meterse por la puerta de atrás: no lo  esperas.

Y como no lo esperas, le das tiempo valioso a la marca para trasmitir su mensaje... ¡bang! ahí está el impacto, ya tienes la marca en la mente, es todo lo que hace falta. De hecho es la razón por la que ahora escribo estas líneas, porque la tengo en la mente. He visto el comercial, ¡bang! lo ubico pero jamás marcaría para pedir mi muestra gratis (demasiado esfuerzo para tan mínima recompensa); sin embargo, me llegó la invitación desde una amiga, ¡bang! y me entero que el meneo es por FB (mucho más fácil dar uno cuantos click). Aún así, no pedí mi muestra gratis, no me llama participar en eso, pero ya tengo presente la marca, que es lo que cuenta. En lo personal, no consumo ese dentrífico porque: 

a) Su tapa es de rosca  y yo prefiero esas otras en que levantas la tapita (por aquello del mínimo esfuerzo, ¿recuerdan?)
b) Era la pasta que consumían en casa de la tía Azucena (larga historia, no pregunten)

Como sea, esas ya son razones subjetivas (excepto por lo de la tía Azucena). Y si alguien insiste en preguntar por qué no consumo esa pasta pues simplemente diré porque no (sirve que recuerdo mis años mozos y aprovecho que ahora nadie me dice "¡Muchacho carajo! Aquí se hace lo que digo yo")

A lo que voy, algunos usan las redes sociales para haraganear y otros para esparcir sus ideas, pero los más vivos, los realmente vivos, las usan para hacer negocios. Ese es el verdadero poder  -y el secreto encanto- de las redes sociales. ¡Son la mayor base de datos del mundo! Bueno, no me consta, pero por lo menos las mas completas. Los inscritos meten toda clase de datos personales por iniciativa propia: relaciones, gustos, hábitos, aspiraciones, ubicaciones, etc. Y también, por iniciativa propia, uno mismo difunde a su red de contactos las noticias, videos, cosas chuscas, promociones o lo que sea que a uno le interese. Mete un producto en la ecuación y ¡bang!... Si eso no es publicidad dirigida entonces no sé lo que es.

Por cierto, si alguno de ustedes se pregunta cuál es la marca de "pide tu muestra gratis" sólo tiene que estar al pendiente de los comerciales en la televisión. Y si quieren su muestra gratis, ¡apúrense! porque sólo tienen hasta el 31 de agosto o agotar existencias.

Me encanta lo de "o agotar existencias"

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julio 11, 2011

CARTA A MAYRA ©


Escombrando en uno de los cajones, me topé con este borrador. La carta fue para Mayra, una vecinita de 5 ó 6 años en aquel entonces. El libro fue un obsequio de despedida pues su familia se mudaba a otra zona de la ciudad.

Mayra:

"Cuando quieras hacer un obsequio, asegúrate de regalar algo que te gustaría que te regalen a ti". Eso es lo que dicen y por eso pensé en obsequiarte el libro que tienes en las manos. ¿Por qué un libro y por qué precisamente "La Historia Interminable"? Dame un minuto y te lo explico.

Hace ya algunos años, cuando yo era niño, supe de una historia que hasta el día de hoy me fascina: "La Historia sin Fin". No te platico de que trata porque le quitaría el chiste, pero si te puedo decir que la historia es muy bonita y te atrapa. Al poco tiempo te sientes parte de la aventura, lo cual es fabuloso; además te identificas con los personajes, lo que es aún mejor. Y ya que hablo de personajes, déjame decirte que los hay muy interesantes. Si, están Atreyu y Bastían, pero no podemos olvidar a Artax -uno de mis favoritos- quien, pese a su fuerza y rápidez, algo batalla a media historia.

También está el Gigante de Piedra, a quien embarga la tristeza. Hay un personaje (cuyo nombre no recuerdo) que tiene un gran sombrero de copa y en vez de caballo monta un caracol enorme que es súper rápido ¿te imaginas?. El señor de barba y lentes que aparece en la portada del libro es quien ayuda a Atreyu a la hora de enfrentarse a las Esfinges -¡esa parte te hace contener la respiración!. Y cómo olvidar a la tortuga gigante que tiene todos los años del mundo. Hay muchos otros personajes, pero el mejor de todos ellos y el que mas recuerdo yo es Falcor. ¿Que quién es Falcor? Créeme, no hay como averiguarlo tu misma.

Yo vi "La Historia sin Fin" en película. Muchos años después, platicando con un tío al que le gusta leer, me enteré que la película se basa en el libro que tienes en las manos. Recuerdo que mi tío dijo "es un libro muy, muy bonito" y que yo pensé "si la película es muy buena, el libro debe ser mucho mejor". Desde entonces me propuse buscar el libro para leerlo.

Ahora que lo conseguí, me nace regalártelo. Como sé que tiene muchas hojas te voy a dar un consejo. No, mejor te voy a pedir un favor: acércate a leer este libro sólo si despierta tu curiosidad, porque es la curiosidad lo que hace que disfrutes más de cualquier lectura.

Un fuerte abrazo.

LAS SOMBRAS DE LA CUEVA ©

  Ahí estoy yo, recostado sobre el pasto en uno de los prados del parque, rodeado de muchos y muy altos edificios. Mirar hacia arriba es cas...