julio 21, 2011

PIDE TU MUESTRA GRATIS ©

¿Han visto el comercial ese de "pide tu muestra gratis"? ¿el de la pasta de dientes?
Para obtener la dichosa muestra tienes que invitar al menos a 2 amigos en Facebook® (FB) (publicidad viral) y los 5 que más amigos inviten "podrán ganar una pantalla 3D de plasma" (incentivo).

Hay 350 mil muestras gratis (si eres de los primeros 250 mil te incluyen más chuchulucos gratis), por lo tanto, la promoción está pensada para igual número de personas. Pongamos que cada una invita a 10 amigos mínimo (para participar basta con 2 invitaciones, pero a  más amigos mas posibilidades de ganar la pantalla); serán 3.5 millones de impactos para el dentrífico. Nada despreciable.

Nada despreciable porque la publicidad será leida por la mayoría de esos 3.5 millones de consumidores y será leída porque la información les llegó directamente de alguien a quien conocen en persona.

Estamos tan bombardeados por todo tipo de publicidad que la mayoría nos hemos vuelto hasta cierto punto inmunes y simplemente ya no prestamos atención; por ello es que la publicidad recurre al ingenio para hacer presente al producto o servicio en turno, aunque algunos publicistas recurren al tamborazo limpio (a más ruido mejor). Contactar al consumidor mediante sus amigos es como meterse por la puerta de atrás: no lo  esperas.

Y como no lo esperas, le das tiempo valioso a la marca para trasmitir su mensaje... ¡bang! ahí está el impacto, ya tienes la marca en la mente, es todo lo que hace falta. De hecho es la razón por la que ahora escribo estas líneas, porque la tengo en la mente. He visto el comercial, ¡bang! lo ubico pero jamás marcaría para pedir mi muestra gratis (demasiado esfuerzo para tan mínima recompensa); sin embargo, me llegó la invitación desde una amiga, ¡bang! y me entero que el meneo es por FB (mucho más fácil dar uno cuantos click). Aún así, no pedí mi muestra gratis, no me llama participar en eso, pero ya tengo presente la marca, que es lo que cuenta. En lo personal, no consumo ese dentrífico porque: 

a) Su tapa es de rosca  y yo prefiero esas otras en que levantas la tapita (por aquello del mínimo esfuerzo, ¿recuerdan?)
b) Era la pasta que consumían en casa de la tía Azucena (larga historia, no pregunten)

Como sea, esas ya son razones subjetivas (excepto por lo de la tía Azucena). Y si alguien insiste en preguntar por qué no consumo esa pasta pues simplemente diré porque no (sirve que recuerdo mis años mozos y aprovecho que ahora nadie me dice "¡Muchacho carajo! Aquí se hace lo que digo yo")

A lo que voy, algunos usan las redes sociales para haraganear y otros para esparcir sus ideas, pero los más vivos, los realmente vivos, las usan para hacer negocios. Ese es el verdadero poder  -y el secreto encanto- de las redes sociales. ¡Son la mayor base de datos del mundo! Bueno, no me consta, pero por lo menos las mas completas. Los inscritos meten toda clase de datos personales por iniciativa propia: relaciones, gustos, hábitos, aspiraciones, ubicaciones, etc. Y también, por iniciativa propia, uno mismo difunde a su red de contactos las noticias, videos, cosas chuscas, promociones o lo que sea que a uno le interese. Mete un producto en la ecuación y ¡bang!... Si eso no es publicidad dirigida entonces no sé lo que es.

Por cierto, si alguno de ustedes se pregunta cuál es la marca de "pide tu muestra gratis" sólo tiene que estar al pendiente de los comerciales en la televisión. Y si quieren su muestra gratis, ¡apúrense! porque sólo tienen hasta el 31 de agosto o agotar existencias.

Me encanta lo de "o agotar existencias"

.

3 comentarios:

Gil dijo...

El penúltimo párrafo no viene a cuento con el hilo del escrito, pero así salió.
Sea mi ofrenda para recordar que sólo los dioses son perfectos...

Pilar dijo...

Agotadas las existencias, te informo.
Un cordial saludo.

Gil dijo...

Es lo malo de las promociones: si no las pescas en el momento las pierdes, jajjaja.

Gracias y saludos

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